Oso, una historia para recordar

Una mañana de diciembre recibimos en la clínica una triste noticia y es que en un pueblecito de la comarca había un perro que había sido atacado por otro y estaba en muy malas condiciones. Su propietario estaba a muchos kilómetros de distancia y no podíamos contactar con él, asique decidimos actuar por cuenta propia.

El perrito se encontraba en estado semicomatoso, con lesiones por mordida en todo su cuerpo e incisiones en su cuello por las cuales expandía una gran cantidad de aire. Lo estabilizamos y realizamos una complicada cirugía. Tenía la tráquea partida en dos. Suturamos la tráquea y seguimos con tratamiento y curas durante mucho tiempo  y Oso (Milagroso) que así decidimos llamarle se quedó con nosotras hasta la llegada de su propietario.

Hoy en día Oso está muy bien atendido.